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Empezamos otro post haciendo referencia a las revoluciones que están sucediendo en los países árabes, y concretamente a la que tiene lugar hoy en Libia. No vamos a hacer tampoco en esta ocasión ninguna valoración profunda sobre la revolución, sino sobre la reacción que ha tenido el resto del mundo.

Está claro que ante el salvajismo pedante –y la pedantería salvaje– de Gadafi, todos los gobiernos se han visto obligados a posicionarse explícitamente en su contra, pero ¡con qué miedo! El dominio que tiene el todavía líder libanés sobre el petróleo y la dependencia de nuestras economías con esta fuente de energía, convierten a Gadafi en el peor enemigo, porque su poder es muchísimo mayor que el que podamos imaginar. Pero es quizá precisamente imaginación lo que necesitamos para buscar energías renovables. Ésta es una de las muchas consecuencias de la revolución que nos tocan de cerca: la urgencia de sensibilizar y apoyar iniciativas que nos recuerden la importancia de buscar nuevas energías y cuidar el medioambiente.

Y ahora sí, hablemos de diseño propiamente para presentar, después de esta primera reflexión, lo que se ha dado en llamar Eco-feedback, una forma de comunicar, intervenir y promover actitudes para la sostenibilidad y el cuidado del medioambiente mediante el diseño. Se trata de incluir en el producto la información para que los usuarios sean responsables de su uso y conozcan la manera de reciclarlo y contribuir al cuidado del medioambiente. Esto significa que la frase “Antes de imprimir este e-mail piense si es realmente necesario” es ya Eco-feedback. Pero hay otros ejemplos destacables por lo que tienen de diseño, como este dispensador de toallas hecho para la campaña de la WWF (”World Wildlife Fund”), que no necesita demasiadas explicaciones y, ni mucho menos, instrucciones.

También a través de una combinación de juego y diseño se logran las reacciones que busca el Eco-feedback. Para ello, tres ejemplos de DDB, un estudio de Suecia que conoce el poder de lo que es divertido.

1. Bottle Bank Arcade o de cómo hacer del reciclaje de botellas algo así como un videojuego. Durante el tiempo que estuvo funcionando, se recicló hasta dos veces más que normalmente.

 

2. Cómo conseguir que la gente perciba tirar la basura como algo sorprendente.

 

3. Sí, si las escaleras son un piano, ¿quién va a subir con las mecánicas?

Ejemplos todos de iniciativas que promueven una actitud cada vez más necesaria a través de un diseño que celebra las capacidades del ingenio. Puede ser nuestra peculiar revolución en tanto que diseñadores contra todos los Gadafis que no sólo niegan los derechos de la gente sino también del medioambiente.